El método ancla: olvídate de los 2 kilos navideños



Las mujeres comen más en Navidades, pero no solo porque las fiestas implican darse algún que otro atracón, sino porque son propensas a padecer, sobre todo en estas fechas, peligrosos brotes de 'hambre emocional'. Por eso, y para combatir la ansiedad, la 'coach' personal Patricia Guzmán ha lanzado 'El método ancla' que a través de la motivación y el amor propio trata de diferenciar entre las ganas de comer y la necesidad de hacerlo, evitando los excesos.
"El método ancla se enfoca en las emociones que desencadenan las ganas de comer, aún cuando no es el cuerpo el que te lo está pidiendo. Para perder peso hay que descubrir primero las razones que llevan a engordar e identificar las costumbres negativas y, después, empezar a cambiar la mentalidad respecto al cuerpo y la comida y la manera de comer", explica Guzmán. De la misma manera, el dietista nutricionista y director de Nutritional Coaching, Jaime Giménez, asegura que es en los momentos de debilidad cuando se tiende a recurrir a tentempiés para escapar de los verdaderos problemas. "Cuando elegimos alimentos ricos en grasas o azúcares experimentamos una sensación placentera a causa de la liberación de endorfinas y dopamina en el cerebro. Sin embargo, esta aparente felicidad es efímera, y al terminar de comer volveremos a nuestro estado inicial".
Por otra parte, y de manera complementaria al método, el ejercicio físico se convierte en la herramienta perfecta para hacer frente a la ansiedad, ya el deporte ayuda a liberar endorfinas, haciendo que, al terminar, nos sintamos más tranquilos y felices. "Mantener una mínima rutina diaria es la clave para no perder la forma física sin dejar de comer los manjares navideños", sostienen desde el equipo de Freeletics, la aplicación móvil de entrenamiento personal. En este sentido, los expertos aconsejan seguir un plan estratégico de seis pasos para que los excesos no se noten en la línea.
  • No te reserves. Saltarse comidas para 'hacer hueco' a la siguiente no es lo mejor cuando intentas cuidar la dieta. Y es que como explican desde Freeletics, si empiezas las fiestas con el estómago vacío corres el riesgo de comer demasiado. "El truco está en tomar algún 'snack' antes de hincarle el diente al pavo de Nochebuena", añaden.
  • Sigue entrenando. Hacer algún 'workout' un día en el que sepas que va a haber una comida abundante ayuda a activa el metabolismo y a reducir el impacto de esas calorías de más. "Sin duda, creerás merecido cada bocado del asado que haya preparado tu madre y los postres de tu cuñada", bromea el equipo de la 'app'.
  • Que no te trague el sofá. "Si tienes vacaciones, aprovecha para realizar actividades al aire libre que te mantengan activo. Nada de pasar las tardes en el sofá y solo levantarse para salir a cenar", aconsejan los expertos. Y si no tienes vacaciones, ¡sigue con tu rutina!
  • Come de forma estratégica. Si sabes que vas a 'pecar' en la comida principal, o con los postres, es mejor que elijas entrantes saciantes y bajos en calorías, como verduras, encurtidos o marisco, de tal forma que llegues al siguiente plato con menos hambre.
  • Haz, al menos, un postre saludable. Trucos tan sencillos como sustituir el azúcar por canela o hacer un pastel de calabaza en vez de chocolate, pueden convertir el momento del postre en algo rico, saludable y sorprendente.
  • Escucha a tu cuerpo. Después de una comida copiosa deja que tu cuerpo vuelva a la normalidad y no comas por gula o costumbre. Y, sobre todo, trata de recordar lo aprendido sobre el método ancla y trata de diferenciar si se trata de necesidad o si, por el contrario, se trata de hambre emocional.
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